No estas solo

jueves, febrero 08, 2007

Te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas
sabes donde estás ahora.
Te empiezas a dar cuenta que hay un montón de cosas sobre ti
mismo de las que no sabías y que
quizás no te gusten.
Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño
que hace unos años atrás...
Te das cuenta que cada vez es más difícil ver a tus amigos y
coordinar horarios... por diferente cuestiones: trabajo, estudio,
pareja, etc...y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve
como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son tan divertidas"... hasta a veces te
incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos,
de socializar con la misma gente de forma constante.
Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran
verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.
Te empiezas a dar cuenta que algunas personas son egoístas y que
a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente
las mejores personas que has conocido y que la gente con las que
has perdido contacto resultan ser amigos de los mas importantes
para ti.
Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más
dolor.
Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que
amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por
las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo
suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Y
pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios
y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a
alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado
para comprometerte por el resto de tu vida.

Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra vez, y
hablas con tus amigos sobre los mismos temas porque no terminas
de tomar una decisión. Los ligues y las citas de una noche te
empiezan parecer baratos y emborracharte y actuar como un
idiota empieza a parecerte verdaderamente estupido.
Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa
mucho dinero para tu pequeño sueldo. Miras tu trabajo y quizás no
estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo.
O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que
comenzar desde abajo y te da un poco de miedo. Tratas día a día
de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que
no. Tus opiniones se vuelven mas fuertes.
Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti
mismo juzgando un poco mas de lo usual porque de repente
tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de
lo que es aceptable y de lo que no lo es.
A veces te sientes genial e invencible y otras... solo, con
miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado,
pero te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más y que no
hay otra opción que seguir avanzando.
Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por
hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera seria
grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.
Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos
leyendo esto nos identificamos con ello.
Todos nosotros tenemos ”veintitantos" y nos gustaría volver
a los 17-18 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un
camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS
dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que
desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos
tiempos son los cimientos de nuestro futuro.

Parece que fue ayer que teníamos18...¿¡Entonces mañana
tendremos30! ? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!??? HAGAMOS VALER NUESTRO
TIEMPO...¡QUE NO SE NOS PASE! La vida no se mide por las veces
que respiras, sino por aquellos omentos que te dejan sin aliento.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi no me gustaría volver a tener 18. Tengo 28 y a pesar de los pesares reconozco vivir enamorada de la vida, aunque a veces se me olvide sonreir, o llore con dolor, o como ahora... no sepa encontrar las palabras que digan, que mi amor por la vida no es etereo o sin razón, sino que habiendo bailado diferentes ritmos, habiendo reido y llorado, habiendo soñado, caido y ahogado... La belleza de la Vida compensa las torpezas y merece la pena estar depiertos y atentos para recibir al sol.
La soledad (cuando no es elegida) es terriblemente dolorosa, desesperante y enloquecedora.
Hace tiempo que no escribes, ojala sea porque ya no hay soledad.
Un abrazo desde el silencio, otro desde la felicidad.