Tres prisioneros y un carcelero loco

viernes, noviembre 02, 2007

Érase una vez tres prisioneros y un carcelero loco. Un cierto día el carcelero les propuso el siguiente juego:

“Tengo - les dijo - cinco sombreros; dos son de color rojo y tres de color blanco. Os vendaré los ojos y os colocaré a cada uno un sombrero. Luego os quitaré la venda para que podáis ver el sombrero de cada uno de vuestros compañeros, pero ninguno verá su propio sombrero. Aquel que lo sepa, quedará libre; el que se equivoque, perderá la cabeza; y el que reconozca no saberlo, seguirá sufriendo en prisión”

Así lo hizo. El primer prisionero que fue preguntado reconoció no saber el color del sombrero. El segundo, que había escuchado al primero y que veía el sombrero de sus dos compañeros de prisión tampoco pudo decir de que color era su sombrero. El carcelero, dijo entonces, dirigiéndose al tercer prisionero - que era ciego:

“¿Para qué te voy a preguntar si eres ciego y no puedes ver no sólo tu sombrero, sino tampoco el de tus compañeros?”

“Si no por misericordia con mi ceguera - respondió - al menos por justicia, dame la misma oportunidad que los demás.”

“De acuerdo ¿De qué color es tu sombrero?”

“Sé que mis compañeros no son tontos. Si no han logrado averiguar el color de sus sombreros, sin duda alguna es, y hasta un ciego como yo podría verlo, porque mi sombrero es de color…

¿De qué color era el sombrero del tercer prisionero y cómo podía saberlo?